Cuarto milenio y las fantasmadas
De piedra me he quedado hace unos minutos cuando me he encontrado con que en Cuarto Milenio, programa de pseudociencia, conspiraciones y otras sandeces, el bueno de Iker Jiménez trataba de colar como cierta la historia de Ivan Istochnikov.
La mayoría os preguntaréis quien es este personaje - Istochnikov, que Iker ya todo el mundo sabe de que pie cojea -. A modo de resumen la historia de este hombre es conocida como la del cosmonauta fantasma - claro, con este nombre como se van a resistir de contarla estos cuentistas -, un coronel del ejército soviético que junto con la perra Kloka fue enviado en la nave Soyuz 2 en una misión de acoplamiento con la Soyuz 3. Sin embargo en la historia ha quedado escrito que la Soyuz 2 fue una nave no tripulada. Inquietante, ¿verdad?
El motivo de este cambio en la historia al más puro estilo 1984 es que en plena misión tanto el pobre Istochnikov como la inocente perrita Kloka desaparecieron de la nave sin dejar el menor rastro. Gabriel Peláez, colaborador de Jiménez, comentaba que se especula con una posible abducción extraterrestre para explicar un hecho tan insólito. Claro, con una abducción todo queda mucho más claro…
Los más avispados os preguntaréis como es posible que un hecho que pretendió silenciar el por entonces poderoso gobierno soviético haya salido a la luz. Tranquilos, que todo tiene su explicación. Resulta que un periodista estadounidense, de nombre Michael Arena, compró en una subasta un lote de documentos del programa espacial ruso entre los que se encontraban una serie de fotografías de este desdichado cosmonauta, algunas de las cuales había visto anteriormente sin que apareciera éste hasta entonces desconocido coronel.

Ante la magnitud de su descubrimiento el señor Arena no dudó en crear una fundación, Sputnik Foundation, para sacar a la luz todos los secretos del programa espacial soviético.
Y hasta aquí el cuento del cosmonauta Ivan Istochnikov. Y digo cuento porque toda historia que con tanta veracidad se ha pretendido mostrar esta noche en Cuarto Milenio no es más que un proyecto del artista Joan Fontcuberta, que ha prestado su nombre y rostro al coronel ruso. La obra Sputnik: la odisea del Soyuz 2 se presentaba en 1997 en Madrid y en palabras del autor “prueba como la manipulación de las imágenes y de los archivos permite remodelar la memoria colectiva y la historia al capricho de los intereses más oscuros”.
Por si esto no fuera poco - no le habría hecho falta investigar mucho al ¿periodista? Gabriel Peláez para descubrir la verdad - en la página principal de la fundación Sputnik puede leerse, un poco camuflado, eso sí, las palabras “PURE FICTION - PURE FICTION - PURE FICTION“.
Podéis encontrar más información, y mucho mejor presentada, en el artículo de Microsiervos por el que yo conocí la historia hace un mes.
¿Alguien necesita más evidencias? Sería cuestión de enviar una queja formal a la dirección de Cuatro, para exigir al programa una corrección pública, aunque al final deberían acabar haciendo lo mismo con la mitad de los “trabajos de investigación” que presentan…
Actualización 13-6-2006: Menudo cachondeo se trae la blogosfera estos días con el tema. Multitud de blogs se hacen eco de la cagada (y es que no tiene otro nombre) del pasado domingo. Aquí algunos links:
- Yamato, que consiguió la primicia en El fondo del asunto - Iker Jiménez y el periodismo de investigación riguroso y tal y con un excelente análisis en Iker Jiménez y el periodismo de investigación riguroso y tal (2)
- Javier “el Pez” Armentia en Por La Boca Muere El Pez - El Cosmonauta Inexistente Cabalga De Nuevo
- Nando en Venera7.com - Iker Jiménez y el rigor informativo
- Wicho, que recuerda la historia en Microsiervos - Ivan Istochnikov reaparece… ¡Y ni más ni menos que en Cuarto Milenio!
Y la lista seguirá creciendo. ¿Será suficiente para que por una vez reconozcan que se han colado? Lo dudo…
Por cierto, ya podéis ver el vídeo en YouTube.
Actualización 15-6-2006: Siguen las reacciones, dando el paso ya a la prensa escrita. Joan Fontcuberta me envía un recorte de prensa aparecido en La Vanguardia ayer día 14:

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